Sofía-Serie - Año 1
Miércoles, 14. Marzo 2007
Y así comenzamos juntos.
Este es el momento que se ha añorado. Este es el momento que se ha prometido. Para ustedes, para nosotros, para el mundo entero. De vez en cuando hay momentos especiales en nuestra vida, y ustedes sienten: Sí, estoy en el lugar correcto en el momento correcto. Este es un momento como ese para nosotros. Este es un momento como ese para nosotros – María, Isis y María Magdalena, porque nosotros somos parte de la energía femenina que anuncia que ella se encuentra en el proceso de re-despertar. Sí, ella ha dormido por mucho, mucho tiempo. Ella ha descansado en el interior de la tierra, en el interior de los océanos y el mar, y también en el interior de ustedes. Como una ola que una vez se encumbró por lo alto y luego se sumergió por lo bajo en las profundidades del océano. Una ola de energía femenina, una ola de amor.
Y muchos de ustedes fueron parte de este sumergirse en las profundidades. Ustedes, que están leyendo esto ahora mismo, sintieron algo retirarse del interior de ustedes, algo distanciarse en el interior de la naturaleza, algo hermoso sumergiéndose en las profundidades. Ustedes lo sintieron. Algunos de ustedes experimentaron la sensación de sumergirse tan profundamente, tan profundamente en este sumidero. Ustedes sintieron que ya no encontraban amor para sí mismos y para sus hijos del modo que lo hacían antes. Sintieron que el suave flujo faltaba en su vida y en sus rutinas diarias. Sintieron cómo su vida, su ser en un cuerpo físico se volvía tan agotador en esos tiempos.
Algunos de ustedes experimentaron las cosas que mantienen más sagradas para ustedes destruirse. Los lazos que los conectaban con esta parte divina de ustedes que nosotros llamamos la energía femenina fueron dañados. Tanta culpa y dolor resultaron de esta caída en el olvido. Ustedes resistieron tanto dolor, tanta pena. Muchos de ustedes todavía mantienen la creencia en el interior de ustedes: Yo no fui lo suficientemente bueno. No fui lo suficientemente puro. Cometí un error al estar totalmente abierto, totalmente presente, y totalmente visible a otros humanos. Y esta creencia todavía les ocasiona tener miedo, evitar y retirarse en lo más profundo de ustedes incluso ahora.
Si lo desean, déjense sentir que toda la energía entra en la forma de olas. El día luego la noche, actividad luego descanso, inhalando luego exhalando – cada una entra en olas. También las estrellas en el cielo, los rayos de sol, el movimiento de los mares. Ellos se encumbran por lo alto y luego se sumergen por lo bajo. Tanto sufrimiento será eliminado cuando se permiten a sí mismos sentir esto. Si se permiten a sí mismos sentir: Sí, me energía se eleva – soy activo y extrovertido, interactúo con otros, comparto, manifiesto mis creaciones. Y sí, luego me sumerjo en mis profundidades – me permito descansar, experimentar el silencio, me siento más seguro solo, construyo la base para lo nuevo que está entrando.
Nuestra energía también les llega en la forma de olas. A veces nos sumergimos en las profundidades en el interior de ustedes, tan profundo abajo en el interior de ustedes. En otros momentos nos elevamos a alturas resplandecientes. Pero nos dejamos llevar por estos ritmos; no les tenemos miedo, no los resistimos. Los dejamos fluir.
Y entonces cuando llegó el momento para que la energía femenina se sumergiera en las profundidades, dejara la tierra y se sumergiera más profundamente que nunca, muchos de ustedes lo sintieron. Muchos de ustedes sintieron este dolor de la partida, una profunda tristeza o soledad. Muchos de ustedes ni siquiera estaban seguros de por qué. Muchos de ustedes vincularon a esta pena con una tristeza en su vida. Pensaron sí por supuesto, perdí a mi familia, a mi pareja, a mis amigos o a mi hijo. Pero si quisieran volver a este momento de pérdida, regresar a ese momento – y si lo eligen, pueden incluso dejar que sus lágrimas corran, y permitirse sentir. Sentir - ¿qué perdieron, qué fue lo que los dejó en ese momento? No tienen que adivinar – déjense sentir. Sentir cómo la energía los dejó en ese momento, cómo ustedes sintieron este dolor de la partida dentro de su propio cuerpo. Y luego cómo una y otra vez, con cada nueva despedida, con cada nueva partida, sintieron el eco de este primer dolor. Déjense sentir esto. Déjense simplemente sentir.
Imaginen cómo el primer humano en esta tierra tuvo que haberse sentido mientras el sol se ponía por primera vez. Imaginen cuán atemorizante tuvo que haber sido, oscureciéndose más y más en esta tierra. Imagen cuan apesadumbrado este humano tuvo que haberse sentido. La fuente de su luz, su calidez y su seguridad; todo ello se había perdido en ese momento, todo ello se había ido.
Y eso fue similar a lo que ustedes sintieron. Ustedes sintieron algo como eso. Abandonados, indefensos, y desesperados. Algo tan querido para ustedes, tan cercano a ustedes se fue, se sumergió en la profundidad.
Déjense percibir: no fue su culpa. No era algo que ustedes habían causado. Su templo, su posición, su conciencia total de ser – era hora de que todo eso se sumergiera en la profundidad. Algunos de ustedes experimentaron esto de una manera muy dura; ustedes eligieron experimentar que este amor, esta energía femenina se lo había quitado el exterior. Eligieron experimentar que les habían robado esta energía de una manera dolorosa para su cuerpo y alma. Algunos de ustedes eligieron experimentar la destrucción de sus templos, los lugares donde ustedes mantenían la energía femenina y la dejaban brillar afuera al mundo. Ustedes lo vieron venir en el horizonte y sabían que algo iba a ocurrir pronto. Ustedes sabían que había llegado el momento para que todo esto desapareciera en la profundidad.
Una parte de ustedes lo supo todo el tiempo. Una parte de ustedes les sonrió y dijo: no estés triste, mi hijo, es hora. Es hora de que yo me vaya, de que me sumerja y duerma. Es hora de que te deje solo. No es culpa tuya y no has hecho nada malo. Es hora. Como el sol debe ponerse en el atardecer, yo me pondré y tú no podrás sentirme ya, te haré falta y me buscarás. Te sujetarás a los recuerdos o al dolor de la partida o al dolor de la separación. Déjate respirar suavemente y sentir: esta despedida no es para siempre. Tan pronto como cierto punto de esta experiencia se alcance, tan pronto como el valle haya sido cruzado, regresaré a ti de una nueva manera.
Y esta parte de ustedes sonrió, los abrazó y dejo ir. Y entonces estaban solos. Tan solos. Durante mucho tiempo, mucho tiempo.
Quizás abandonaron la búsqueda de la energía femenina que desapareció en la profundidad. Quizás se acostumbraron a su ausencia y encontraron otras maneras de sentirse completos. Quizás aprendieron a no tocar esta parte de ustedes más. A no echar de menos esta calidez, este flujo grácil y resplandor más.
Quizás en lugar de ello aprendieron a aferrarse al dolor de la separación. Quizás ese último adiós, ese último y más profundo dolor era su único recuerdo de esta parte de ustedes que se perdió. Quizás yendo a ese dolor una y otra vez son capaces de entrever la sombra del recuerdo. Quizás ese dolor es lo único que queda para abrazar.
Algunos de ustedes aprendieron a estar muy enojados y a pelear. Gritan y pegan alaridos contra todo lo que sucedió hace infinitamente tanto tiempo. Oh, ustedes creen que están peleando contra la injusticia entre los ricos y pobres, los viejos y jóvenes. Creen que están luchando por los derechos de las mujeres en este mundo. Aunque quizás es posible que ustedes sólo estén evitando la caída en cuenta de que algo falta en el interior de ustedes. Algo que no tiene nada que ver con ustedes siendo un hombre o una mujer. La energía femenina ha desaparecido en la profundidad y ustedes están enojados. Se resisten a ello con toda su fuerza. Y quizás esta resistencia, este luchar es la única conexión que les queda. Quizás esta lucha es la única conexión que les queda a la desfallecida recolección del amor que se encuentra en el interior de ustedes.
Algunos otros de ustedes aprendieron a asumir la carga de la culpa por esta experiencia. Oh, que carga tan pesada llevan sobre sus espaldas. Se sienten responsables del fin de una era, de la caída de la energía femenina. Asumen que han cometido un error, que fueron responsables y que toda la destrucción fue culpa suya. No descifraron las señales, no reaccionaron lo suficientemente rápido. Fueron responsables de la muerte de sus estudiantes, sus hijos, de la caída de esta de esta hermosa energía a la que le habían dedicado su vida entera. Sí, les estamos hablando a ustedes. Conocemos tan bien su historia. Sabemos que ustedes todavía no se atreven a responsabilizarse por ustedes, o por sus nuevas creaciones porque una y otra vez están decepcionados consigo mismos. Dejan que las cosas que ustedes construyen queden en ruinas, se dejan herir siempre que se abren y muestran quienes ustedes verdaderamente son. Esta culpa es lo único que todavía los conecta a este dulce recuerdo. Este dulce recuerdo de suavidad, de calidez y de su propia risa. ¿Hace cuánto tiempo escucharon a su propia risa?
Hoy entramos de una nueva manera. Entramos hoy a este espacio sagrado. Un espacio donde pueden ahora soltar lo viejo y hacer posible que lo nuevo entre. Por medio del amor de María, Isis y María Magdalena, la increíble paciencia y amor de tantos humanos y tantos ángeles del universo, por fin hemos alcanzado este momento. Este momento cuando a lo nuevo se le permite dejar su capullo. Este momento cuando a lo nuevo se le permite entrar, visibilizarse y sentirse por primera aquí en la tierra. Lo que estaba perdido regresará. Lo que estaba quebrado será íntegro. Lo que se había olvidado será recordado. Lo que estaba escondido emergerá.
Les traemos a Sofía, la nueva energía femenina. Les traemos a Sofía, que ha emergido de entre el escombro. Les traemos a Sofía, que con la ola se había sumergido por lo bajo en las profundidades del océano, y con la ola ahora ha subido de nuevo. Ella está emerguiendo de entre el océano de su largo sueño, ella está emergiendo por ustedes.
Déjense a sí mismos sentir a Sofía. Déjense a sí mismos estar con ella.
Ustedes nos dicen: pero Sofía se siente diferente, Sofía parece poco familiar.
Siempre y cuando estén aferrándose a su pasado no podrán sentir su presente. Siempre y cuando estén aferrándose a la energía femenina por medio de la culpa, o pesar, o ira, o dolor, Sofía se esconderá de ustedes.
Así que ahora les pedimos en la luz de lo nuevo, durante el surgimiento de esta nueva y centellante estrella:
Yo, María, que los sostuve. Yo, María, que los sostuve amorosamente y los traje a esta tierra.
Yo, Isis, que traje la semilla de lo femenino a esta tierra de una manera digna y radiante. Yo, Isis, les invito a tomar de nuevo su asiento en su trono.
Yo, María Magdalena, que poseo el conocimiento de los secretos femeninos, que soy una alquimista de lo femenino. Yo, María Magdalena, que me retiré a mi propia cueva y emergí de nuevo.
Les pedimos que sientan que ustedes pueden liberar estas viejas conexiones. Hoy es un día muy especial. Hoy es el día de la resurrección de la energía femenina. Hoy, este día muy especial, entramos a sembrar la semilla de lo nuevo. Hoy les pedimos que suelten las viejas conexiones. Dejen de buscar, luchar, doler y de cargar con esta culpa. Suelten a la energía femenina para que la abracen de una nueva manera. A veces tenemos que soltar algo total y completamente para recibirlo de una nueva manera.
Algunos de ustedes están teniendo esta experiencia en su propia vida ahora mismo. Notan como los sentimientos que tenía por su pareja o sus amigos están disolviéndose y desapareciendo. Notan como el entusiasmo que tenían por ciertas actividades está desvaneciendo y se preguntan. Se preguntan por qué las viejas pasiones ya no son tan emocionantes como solían serlo. Se preguntan por qué perdieron el gozo de una idea, de un sueño, de una visión. Todavía se aferran a ello aunque no pueden entender completamente, pero es cierto: las conexiones están disolviéndose. Su conexión en su relación está disolviéndose. La conexión a su feminidad, la conexión a su masculinidad, están disolviéndose.
Si quisieran, déjense sentir: esto no está pasando porque cometieron un error. Esto no está pasando porque no son dignos de felicidad o satisfacción. Esto no está pasando porque su alma quiere estar sola, sin pasión, sin éxito. Esto está pasando porque las conexiones están disolviéndose. Las conexiones están disolviéndose para que ustedes sean capaces de discernir lo nuevo. Para que puedan sentir lo nuevo.
Algunos de ustedes preguntan: ¿qué sucederá si dejo ir mi relación, mi profesión o mi visión? ¿Qué sucederá si dejo ir dentro de mí? ¿Qué sucederá si libero la energía femenina?
Y nosotros contestamos: lo que sea que liberen regresará a ustedes de una nueva manera.
La energía femenina se sumergió en la profundidad, se sumergió en el olvido y hoy ella está regresando a nosotros de una nueva manera. Ella está regresando como una energía de sabiduría – madura y rejuvenecida. Ella está regresando como una madre de lo nuevo. Ella está regresando como un niño, como un niño de lo nuevo. Sofía está entrando a nuestro espacio compartido. María, Isis, María Magdalena son parte de esta nueva energía. Y nosotros hemos cambiado también. Hemos madurado y estamos regresando ahora como parte de esta nueva energía, de una nueva manera.
Hoy, Sofía está entrando a este espacio sagrado de lo nuevo. Este espacio que tantos ángeles han abierto y sostenido. Tantos han venido a este importante evento; tantos han venido a dejar que su amor y su gozo entre a formar parte de este evento.
Yeshua entra porque él ha estado profundamente conectado a esta energía femenina y tiene conocimiento de los secretos de la energía femenina. Ustedes pueden sentir la energía femenina en su suavidad, en su gentileza y dignidad. Él está entrando a honrar lo nuevo, la nueva energía femenina, Sofía y para compartir su gozo con ustedes.
La nueva energía es parte de este espacio. Aquellos ángeles que han traído la nueva energía a este mundo a través de su trabajo y sus experiencias están aquí para ser parte de este nacimiento de lo nuevo, en esta celebración de cumpleaños para Sofía.
Y la tierra misma, Gaia, está siendo parte de esta nueva energía femenina. Gaia con todos sus asistentes y la magia de su naturaleza y su abundancia entra para bendecir lo nuevo. Ella entra a honrara a Sofía.
Y si les gustaría, pueden permitirse sentir: ustedes también son parte de este espacio. No importa cómo o cuándo reciben este mensaje: ustedes también son parte de espacio de creación, parte de esta cuna para la nueva energía femenina.
Sofía está entrando como parte de su alma.
Sofía es la energía del nuevo femenino, de la tierra, del cosmos y de ustedes. Hoy Sofía nace en el interior de cada alma. Desde ahora en adelante, toda alma tiene el potencial de abrirse para la nueva energía femenina y recibirla. Algunas almas sienten esto inmediatamente; muchos niños y muchos humanos de la nueva energía lo perciben y le dan la bienvenida a Sofía en el interior de ellos. Muchos sienten como una nueva gracia, una nueva facilidad está despertando en el interior de ellos y apoyándoles. Algunos están esperando un poco más. Algunos están aferrándose un poco más a las viejas interpretaciones de mujer o femenino. Algunos humanos no han percibido a Sofía aún; no se han percatado de lo nuevo femenino ahora mismo. Solamente aquellos que son capaces de soltar lo viejo, el sufrimiento y el dolor de separación son capaces de percibir a Sofía. Únicamente aquellos que son capaces de soltar lo viejo pueden percibir lo nuevo.
Sofía está entrando como una energía soberana.
La vieja energía femenina fue sólo una parte de la totalidad. La vieja energía femenina era dependiente de la energía masculina. La vieja energía masculina era dependiente de la energía femenina. Ambas eran sólo una parte de la totalidad. Ninguna podía estar sola, por sí misma. No estaban equilibradas en el interior. Pueden imaginarse esto como dos semicírculos, únicamente formando una totalidad cuando se juntaban. Y ahora Sofía está regresando como una totalidad independiente. Ella ha encontrado su propio equilibrio en su propia profundidad. Sofía se apoya sola, brilla sola. Ella no es dependiente, ella no es parte de una totalidad – Sofía es una totalidad en sí misma. Sofía está equilibrada. Sofía es libre.
Sofía les trae una nueva forma de amor a ustedes.
Sofía no trae un amor que necesita a otro para estar plena. Sofía no necesita nada del exterior. Ella no necesita validación o reconocimiento o satisfacción del exterior. El amor de Sofía fluye desde la profundidad de su esencia. El amor de Sofía dice: Estoy aquí. Soy plena. Mi amor es mi esencia, la manera en que toco al mundo. Mi amor no busca nada, mi amor ya está satisfecho. Mi amor se reconoce en sí mismo. Mi amor se valida en sí mismo. Mi amor ES.
El amor de Sofía apoya a los niños en esta tierra de una nueva manera. Aquellos de ustedes que asisten en un parto – ya sea el nacimiento de un niño, o asisten a los humanos en su sendero en la nueva energía, empiezan un nuevo negocio, o crean nuevos sistemas sociales, o nuevas formas de distribuir energía – sentirán a Sofía entrando para apoyarlos y enseñarles un nuevo tipo de amor. Un amor que les ayuda, que nutre lo nuevo. Un amor que no necesita nada del exterior; un amor que está equilibrado en el interior.
Déjense a sí mismos sentir a Sofía. Déjense a sí mismos sentir como en el interior de ustedes también la nueva energía femenina comienza a radiar. En el interior de ustedes un nuevo equilibrio, una nueva libertad y un nuevo amor comienzan a crecer. No es nada que tengan que aprender, nada que tengan que luchar por lograr. Es una parte de ustedes que quiere regresar ahora transformada y madura. ¿Le permitirán a Sofía ser parte de ustedes? ¿Le permitirán a Sofía abrazarlos, apoyarlos y caminar junto con ustedes a la nueva energía?
***
Nos gustaría hacer una pequeña digresión aquí. Nos gustaría contarles una historia acerca de la energía femenina. Muchas de las historias sobre la energía femenina ya han sido olvidadas. Y hoy nos gustaría traer una de ellas de nuevo como un regalo a ustedes, para que puedan recordar.
Antes del tiempo del nacimiento de Yeshua un grupo de humanos llamados los Esenios empezaron a percibir la aproximación de algo nuevo. Esos humanos sintieron que se tenían que hacer preparativos para esta llegada de algo nuevo. Y ellos se reunieron en secreto para conectarse más y más con lo nuevo. Ellos trataron de sentirlo, de aprender acerca de ello, y entenderlo. Ellos lo percibieron como la aproximación de una nueva estrella. Y esta nueva estrella llegó en la forma de María.
María nació en un santuario muy especial protegido por la amorosa fundación que había sido preparada por este grupo de humanos – los Esenios. Ella encarnó la esencia de la energía femenina de una manera muy intensa y profunda. Ella respiró este amor, ella era parte de este amor. De joven ya ella se había dado cuenta de que era capaz de ver y comunicarse de manera diferente a los otros humanos y estaba en contacto con los ángeles. María trajo una semilla de energía femenina a esta tierra. La energía de María es aquella de tremenda seguridad y apoyo. Una madre cargando a su hijo, disuelto en su amor, calidez reconfortante y comodidad, - esta imagen se acerca a la energía de María.
María entró en un tiempo de oscuridad, en un tiempo cuando la esencia de lo femenino había sido ya olvidada. Ella se abrió a sí misma para el amor y fortaleza de lo femenino, para esta cuna de lo nuevo que ella trajo a la tierra. A través de este portal llegó el que ustedes llaman Yeshua. Las historias de María y Yeshua están estrechamente entremezcladas, pertenecen juntas, son una. Como dos semicírculos uniéndose para formar una totalidad, María y Yeshua formaron una totalidad.
El símbolo de la cruz como la conocen fue originalmente un símbolo que había sido recibido en una de las reuniones de los Esenios. Ellos vieron una cruz equilátera, de ángulo recto. La línea horizontal de la cruz simbolizaba la energía femenina; la línea vertical simbolizaba la energía masculina. En la historia de María y Yeshua ambas energía se integraron en una nueva totalidad. Ellas se unieron para sembrar la semilla para la nueva energía en el suelo. Oh, no ha sido totalmente comprendido. La semilla Crística es la semilla de lo femenino Y lo masculino – la semilla de la nueva energía que está creciendo en el interior de ustedes y en el interior de muchos humanos ahora en esta tierra.
Es la semilla que María y Yeshua introdujeron, cada uno a su propia manera. Y si gustan, sientan cómo esa semilla está creciendo en su interior. Ha estado desarrollando un nuevo destello y brillo. Del toque de la energía femenina y la energía masculina una nueva estrella nace. Todos los que permiten que esta estrella crezca sentirán cómo las dos partes de esta cruz equilátera se fusionan en un diamante – un diamante de claridad hecho de la esencia de su propia alma. Esta es la fruta de la rosa, este es el florecimiento de la semilla Crística.
Les estamos contando porque esta historia es parte de la nueva energía femenina. Así como Sofía está equilibrada en el interior de ella misma, así está la historia y su pasado. Ella aceptó la verdad. Ella aceptó que la energía femenina era simplemente una parte de la totalidad como la energía masculina. Sofía aceptó que era el momento de que la vieja energía femenina partiera – para regresar de nuevo de una nueva manera. Sofía está entrando hoy como una energía resucitada, madura, habiendo encontrado su propio equilibrio interior. Las olas de su historia la ayudaron a acercarse a ella misma.
***
Y así seguimos con la energía de nuestra primera reunión juntos. Esta habitación de dar a luz a lo nuevo que tantos comparten ya, y tanto más compartirán en el futuro. El nacimiento de la nueva energía femenina, el nacimiento de Sofía, muchos lo hicieron posible. Lea, que habla por nosotros hoy contribuye su parte. Lea también ha regresado en estos tiempos para sentar las bases para una nueva parte de la energía femenina. Ella ha regresado para estar aquí para este nuevo comienzo en un nuevo nivel. A través de su confianza, claridad y trabajo nosotros somos capaces de tocarlos hoy. A través de su voz y estas palabras nosotros somos capaces de estar con ustedes hoy. Es el momento correcto. Y ustedes se encuentran en el lugar correcto. Celebramos este momento con todos ustedes.
Celebramos el nacimiento de Sofía. Celebramos su nuevo comienzo en esta tierra.
Desde ahora en adelante hablaremos con ustedes regularmente y compartiremos con ustedes la aceptación creciente de Sofía en esta tierra. Este es sólo el principio, este es sólo el principio. Existen tantos humanos que Sofía quiere tocar. Existe tanto amor que Sofía quiere compartir. Existe tanta sabiduría que Sofía quiere dar.
A través de su presencia y su apertura mientras leen este texto, Sofía está trasladándose más profundamente en esta dimensión, acercándose a esta tierra. La nueva energía femenina que porta María, Isis, María Magdalena, Kuan Yin y tantas otras está acercándose. Celebramos este momento sagrado con ustedes. Celebramos este momento de amor y revelación. Celebramos este momento que permite a Sofía presentárseles, que permite a Sofía experimentarse en esta tierra.
Y así comenzamos juntos.
Traducido al español por Maribel González –
\n marigo28@yahoo.com
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© 2008, Lea Hamann, Königstein im Taunus
Se puede distribuir este texto libremente de modo no-lucrativo. Por favor incluir la información en su totalidad, incluyendo estas notas al pie de página.
Acerca de canalizar:
Canalizar es sobre recibir energía. Es una invitación para usted, querido lector, de abrirse para más de usted mismo y ser más consciente. A medida que lee este texto es muy bienvenido a decidir por usted mismo lo que se siente bien para usted y lo que no lo hace. No existe tal cosa como una verdad absoluta que sea válida para todos. Existen muchas verdades y puede elegir la que resuene con usted hoy. En su sendero de despertar espiritual esto puede ciertamente cambiar. Sofía hace llegar su amor y apoyo si desea recibirlo, justo donde usted se encuentra en este momento – usted no tiene que hacer cosa alguna a cambio.
Acerca de Sofía:
Sofía es una energía femenina que apoya el despertar y evolución de la humanidad con su comprensión y sabiduría. Sus mensajes son simples y profundos. Lea Hamann ha estado trabajando durante algún tiempo en su vida personal y profesional con la energía de Sofía. En el 2007 Lea empezó a canalizar a Sofía públicamente. Sofía nos ha acompañado desde entonces en canalizaciones mensuales llamadas la Sofía-Serie. Ella nos ayuda a redescubrir la energía femenina en nuestra alma.
Femenino no necesariamente significa ser mujer. Tanto hombres como mujeres tienen una parte femenina de su alma. Este principio femenino nos ayuda a recibir abundancia, a desarrollar nuestras creaciones y a vivir nuestra vida en profunda confianza. En el mundo de hoy la mayoría de los humanos tienen una tendencia a estar desequilibrados ya que ellos dependen mucho más en su energía masculina. Sofía ha enfatizado muchas veces cuán importante es estar conectado a la energía femenina para disfrutar de una vida amorosa y equilibrada.
Las canalizaciones mensuales de la Sofía-Serie están disponibles gratis en al página web www.eelea.de Se le invita a dejarse tocar por el amor de Sofía.
Acerca de Lea Hamann:
Lea Hamann nació en 1982, trabaja como una maestra y guía compasiva a los humanos en su sendero de despertar espiritual. Ella enseña la respiración consciente y la re-conexión a la energía femenina a través de sesiones privadas y talleres. La sabiduría de Sofía es una parte inseparable del trabajo de Lea. El amor de Sofía está presente siempre en sus sesiones y talleres. Lea Hamann vive junto con su pareja Matthias Kreis en Königstein im Taunus, Alemania.
Para Mayor Información:
Lea Hamann puede contactarse para mayor información sobre su trabajo. Tel. +49 – (0) 6174 – 256 773 ó Email:
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