Y así empezamos…
Entonces por nuestra segunda vez entramos a este espacio compartido. Muchos de ustedes vinieron a este espacio durante el mes pasado. A este espacio de conectarse con Sofía. Muchos de ustedes se han sentido conmovidos, muchos de ustedes han percibido a Sofía en su vida diaria y le han permitido ser parte de su ser. Sofía ha crecido; Sofía ha empezado a asentarse en esta tierra, a ser parte de este mundo. Es parte del regreso de su propia alma, expresándose a través del regreso de Sofía.
Entonces creamos este espacio sagrado juntos. Creamos este espacio para ustedes y para todos aquellos aún por venir. Creamos este espacio para todos aquellos que están en un cuerpo femenino y para todos aquellos que están en un cuerpo masculino. Creamos este espacio para aquellos que ustedes llaman niños, para aquellos que ya nacieron y para aquellos aún por venir. Creamos este espacio para aquellos que ustedes llaman viejos, para aquellos aproximándose al final de sus vidas y para aquellos que ya partieron. Creamos este espacio para todos los humanos de este mundo.
Ellos están invitados. Ustedes están invitados. Invitados a retirarse por un momento de sus rutinas diarias, de sus labores, de las cosas en que participan ahora mismo. Están invitados a detenerse por un momento y sumergirse en silencio en su interior. Están invitados a percibir el equilibrio en su interior por un momento. El equilibrio entre esa parte que llaman masculina y la parte que llaman femenina. Están invitados a percibirlas a ambas. Algunos de ustedes perciben una mujer interior y un hombre interior, algunos de ustedes perciben colores, sonidos o imágenes diferentes. Algunos de ustedes perciben únicamente una vaga sensación.
¿Quién es la parte masculina en su interior? Quién es el que llama: Ven y déjanos experimentar aventuras, ven y déjanos descubrir quien realmente somos. Quién es esa parte en su interior que dice: Yo puedo. No sé cómo todavía, no sé por qué aún, pero yo puedo. Quién es esa parte que dice: Yo te protejo. Sin importar qué, yo te protejo – incluso si esto significa pelear por ti. Quién es esa parte en su interior que dice: Yo laboro por ti. Doy mi fortaleza, mis capacidades y todos mis recursos para que sigas adelante. Déjense percibir esa parte. Déjense percibir lo que él está diciendo. ¿Cuánto tiempo ha sido desde que alguien le escuchó? ¿Cuánto tiempo tiene esa parte de estar sola con la responsabilidad, sola dentro de ustedes?
A veces ustedes estaban enfadados con él. A veces sentían que esta parte los estaba empujando y ocasionándoles que lucharan. A veces sentían que esta parte no los estaba llevando a ningún lado. Todos los días él intentaba mejorar – manejar mejor su trabajo, trabajar más duro y defenderlos. A veces ustedes se sentían tan cansados de la manera en que esta parte dentro de ustedes era. A veces sentían cómo este ir en círculos afectaba sus pensamientos, sus pensamientos también yendo en círculos. Su vida diaria seguía yendo en círculos. Ustedes sentían que no estaban llegando a ningún lado. Sentían que regresaban al mismo lugar cada vez.
A veces se sintieron solos. Quizás sintieron la soledad de la parte masculina en su interior. Esa parte siempre intentando dar lo mejor lo mejor de sí. Siempre intentando estar ahí para ustedes. Siempre intentando apoyarlos proporcionando las respuestas de él, las ideas de él, las soluciones de él.
Déjense percibir las áreas en su vida que están en las manos de su parte masculina. Déjense percibir quién se encarga de sus finanzas; déjense percibir quién toma las decisiones principales en su vida; déjense percibir quién les da instrucciones a sus hijos; déjense percibir quién repara su cuerpo. Déjense percibir quién los dirige en su sendero espiritual. La parte masculina de su alma se encarga de todas estas cosas ahora mismo.
Quizás también les gustaría percibir quién se encarga de las finanzas de todos los humanos en este mundo. Déjense percibir quién toma las decisiones principales; déjense percibir quién les da instrucciones a los hijos; déjense percibir quién repara los cuerpos. Déjense percibir quién dirige a los humanos en su sendero espiritual. Déjense percibir que la parte masculina de su alma también se encarga de todas estas cosas.
Hoy entramos con una energía muy especial. Traemos a los ángeles a este espacio sagrado para ustedes. Ellos entran para permitir un nuevo equilibrio, un reequilibrio de energías. Hasta ahora el equilibrio significaba: una parte de ustedes, una parte de su alma era el enfoque de atención mientras otra parte se mantenía apartada. Hasta ahora ese era el equilibrio de su alma, de su vida diaria, de su cuerpo – incluso de sus células. Hoy entramos junto con los ángeles para ayudarlos a encontrar un nuevo equilibrio.
Entramos con aquellos que llamamos los “guardianes de la energía femenina”. Entramos con aquellos que portan la energía femenina sobre esta tierra y en otros reinos. Entramos con aquellos que portan la energía femenina dentro de sus propios cuerpos. Entramos con aquellos que han escondido, resguardado y protegido esta energía. Entramos con aquellos que han tejido sus propias historias tan estrechamente a la energía femenina, quienes han compartido el camino de ella. Entramos con aquellos que han transitado el sendero de la energía femenina. Y entramos con aquellos que todavía están transitando este sendero.
También entramos hoy con la energía de María, la energía de Isis y la energía de María Magdalena. Nuestras voces se han fundido en un sonido; nuestra energía ha evolucionado. Hemos llegado a la nueva energía. Somos los representantes de la recién-nacida energía femenina. Somos los sonidos de lo nuevo, los colores y el amor de la nueva energía. Entramos en este tiempo importante para honrarlos a ustedes por el sendero que han transitado. Sabemos que cada uno de ustedes que está leyendo esto ahora o en un momento después ha caminado una distancia tan larga. Cada uno de ustedes que nos percibe, sintiendo nuestro amor ha pasado años de búsqueda, años de trabajo arduo, dando cada paso con gran valentía y pasión.
Ustedes son los peregrinos que han cruzado el desierto.
Ustedes son los viajeros que finalmente llegan después de un largo viaje.
Ustedes son los hijos que regresan a casa.
¿Qué han estado buscando? ¿Qué buscan todavía? ¿A qué se parece este lugar que han añorado? ¿Pueden percibirlo? Un lugar donde ustedes pueden ser quien realmente son. Un lugar más allá de la lucha y la búsqueda, un lugar más allá del miedo y la soledad. Un lugar que contiene amor por ustedes exactamente como son ahora mismo. Un lugar donde pueden respirar. Un lugar donde todas las cosas fluyen. Un lugar donde todas las cosas suceden con facilidad. Un lugar donde todo lo que ustedes necesitan es provisto. Un lugar que continuamente crea vida. Un lugar de abundancia; un lugar de paz. Un lugar de profundo gozo interior.
Este es el lugar de equilibrio.
Este es el momento para que la energía femenina tome su lugar junto a la energía masculina.
No pueden obtenerlo a través del esfuerzo, no pueden obtenerlo a través de intentar ser una mejor persona. No pueden obtenerlo a través de disciplinarse y de llevar a cabo ciertos rituales. Cuántos de ustedes tienen una imagen mental de un “buen” día. Tienen una cierta imagen de cuánto tiempo deben tener para sí mismos. Una cierta imagen de cómo deberían interactuar con sus prójimos. Algunos de ustedes incluso se otorgan a sí mismos puntos. Puntos de más y menos. Se otorgan puntos por comportarse amorosamente con otros humanos. Se otorgan puntos por sus elecciones de comida, por las cosas que van de acuerdo a sus planes. Y constantemente intentan hacerlo bien. Mientras están en casa, mientras están en el trabajo, intentan hacerlo bien.
No pueden obtenerlo a través de la presión o fuerza. Muchos de ustedes se presionan tanto, aplican tanta fuerza en ustedes. Se miran en el espejo y se comparan con una invisible imagen inexistente. Aplican la fuerza a sus hábitos de comida. Aplican la fuerza en su necesidad de descanso y pasar tiempo solos. Intentan obtener a la fuerza lo que no llega de forma natural. Intentan forzar riquezas en su vidas poniendo enorme presión sobre su ser entero – su mente y su cuerpo. Algunos de ustedes se presionan tanto que se han convertido en un extraño para ustedes mismos. Se presionan tanto que ya no son capaces de sentir las necesidades de su cuerpo o su alma en este momento. Si se detienen de repente notarán un gran vacío, como una pradera después de una tormenta.
No pueden obtenerlo a través de la competición. No pueden obtenerlo intentando ser mejor que otros. Cuántos de ustedes intentan avanzar y tener éxito mediante la rivalidad, mediante el compararse con otros. Y cuántos de ustedes se cansan y se desmotivan de mirar al mundo entero como estando en competición con ustedes. Leen un libro y piensan: Yo podría hacer esto mejor. Debí haber escrito esto. Aunque muchos de ustedes no se atreven a empezar algo creativo porque creen que otros serán más rápidos o mejores en ello. ¿Cuántos de ustedes sepultan sus mejores ideas, sus deseos más profundos en el cajón de abajo por temor a que alguien podría quitárselos? ¿Cuántos de ustedes abandonan su propia creación en el mismo momento en que no cumple sus expectativas? ¿Cuántos de ustedes se avergüenzan por sus creaciones porque ellas son diferentes a las creaciones de otros?
Estas son las sombras de la energía masculina.
Estas son las consecuencias del desequilibro dentro de ustedes.
Ustedes han intentado recobrar su equilibrio utilizando las formas de la energía masculina. Para obtener más de lo que ya tienen. Más de lo que es conocido a ustedes. Más de lo que no les ha servido hasta ahora. Más de lo que ha sido inútil para ustedes hasta ahora. Ustedes creen que simplemente tienen que ser lo suficientemente rápidos, lo suficientemente determinados, lo suficientemente enérgicos – y entonces van a tener éxito. Y buscan las mismas soluciones todo el tiempo – en diferentes formas y colores, con diferentes nombres, en diferentes empaques o en humanos diferentes.
La energía masculina dentro de ustedes sólo puede reconocer esas soluciones que ya son conocidas.
Como un huérfano solitario con un recuerdo cada vez menor del hogar – del sentimiento de seguridad y amor. Él sólo conoce que todo se ha ido ahora. Él siente la frialdad, la soledad. Él siente el hambre, la añoranza. Y él intenta regresar a casa de cualquier manera que pueda. Él intenta encontrar su camino a través de la tristeza, pero él sólo encuentra más tristeza. Él intenta encontrar su camino a través de la búsqueda, pero sólo encuentra más preguntas, más búsqueda. Él intenta encontrar su camino a través de la lucha, pero sólo encuentra más lucha. Él intenta encontrar su camino de regreso a través de la protección de sí mismo, pero sólo encuentra más enemigos, más distancia.
Y paso a paso, a medida que el huérfano transita en su sendero, se desespera y amarga más. Él se culpa. Dice: quizás mi hogar en realidad no me ama. Dice: quizás cometí un grave error haciéndolo imposible para mí regresar a casa alguna vez. Dice: quizás no soy lo suficientemente bueno. Y él se vuelve desconfiado y cínico de su experiencia. A veces el huérfano observa a otros niños que son felices, que duermen en los brazos de sus padres, que juegan con sus amigos y ríen. E incluso mientras él quiere intercambiar lugares con estos niños felices, él también siente un profundo aborrecimiento dentro observando este amor. Él simplemente no puede comprender cómo estos niños pueden ser tan despreocupados, viviendo día a día sin ninguna preocupación, sin darse cuenta del sufrimiento y la soledad de la vida. Y más que nunca él se siente aislado y separado del mundo y de los otros humanos.
Déjense a sí mismos percibir la parte de ustedes que creó todas estas experiencias. Una parte de ustedes se siente como este huérfano que perdió su hogar. Y hoy queremos recordarles: queremos recordarles de justo antes de que el huérfano dejara su hogar. Queremos que recuerden ese momento que tantos de ustedes han olvidado. Ese momento cuando su hogar, la energía femenina de su alma, los sostuvo en sus brazos. Déjense percibir cuán amorosamente ella los miró. Déjense percibir lo que ella les dijo más allá de cualquier palabra:
“Mi pequeño, es hora. Es hora de que transitemos nuestros senderos separados. No puedes buscarme, luchar por mí, robarme o resguardarme. No puedes encontrarme en ningún lugar fuera de ti o hasta dentro de ti. Tomará mucho tiempo para que te des cuenta de que falto. Entonces habrá un largo, largo tiempo cuando intentarás buscarme, luchar por mí, robarme, o resguardarme. Habrá un largo, largo tiempo cuando creas que no eres lo suficientemente bueno, que hiciste algo mal. Recuerda que todavía estoy aquí. Recuerda que siempre estaré aquí. Recuerda que regresaré al final de todos los tiempos. Recuerda que regresaré a ti cuando el tiempo sea el apropiado. Regresaré a ti, cuando el principio y el fin se tomen de la mano, cuando tu inhalación se encuentre con tu exhalación.”
Y con ese abrazo final, con esas palabras no expresadas, ella te soltó.
Déjense a sí mismos percibir cuáles partes de ustedes se sienten conmovidas. Deténganse por un momento y perciban qué partes de ustedes responden. Déjense percibir como incluso partes de ustedes que no han sentido por mucho tiempo dan un paso adelante ahora. Déjense sentir cómo algunas de sus partes despiertan nueva vida.
Entramos, entramos a ustedes, no para proporcionarles nuevas respuestas, no para traer nueva información o métodos – entramos para recordarles de lo que ya es suyo. ¿Cómo podríamos darles algo que ya poseen? ¿Cómo podríamos darles su despertar, su iluminación, su amor? ¿Cómo podríamos darles su equilibrio o su abundancia? Únicamente podemos recordarles que ya ustedes lo poseen. Algunos de ustedes todavía quieren “trabajar” en ello – tratar todos los problemas, trabajar para mejorar, ser más iluminados, más sabios. Y pueden hacer esto. Es su elección. Venimos a aquellos de ustedes que están listos para decir: Terminé con la búsqueda. Terminé con la lucha. Ya estoy harto del temor y la competición. Estoy preparado para recibir lo que siempre he poseído.
Para muchos humanos eso suena demasiado fácil. Muchos elegirán seguir buscando, muchos elegirán seguir luchando y transitando el sendero del huérfano. Pero ustedes que son capaces de escucharnos, ustedes, que sienten el amor y la verdad en nuestras palabras – déjense arribar. Déjense a sí mismos regresar a su propio centro de una nueva manera.
Reciban lo que ya es suyo.
***
Ahora nos gustaría contarles otra historia de la energía femenina.
María Magdalena quiere hablarles sobre su historia. María Magdalena, o Miriam, está estrechamente conectada a la historia del pequeño huérfano. Ella está estrechamente conectada a esa consciencia humana y por eso es que ella entra a compartir su historia con ustedes. Ella entra ahora de una manera nueva. Muchos de ustedes conocen su energía, su presencia del pasado. Algunos de ustedes la conocen de los tiempos de Atlántida. Muchos de ustedes conocen el templo que ella lideró; algunos de ustedes vivieron y trabajaron en ese templo. Algunos de ustedes la conocen desde ese entonces y asocian a Miriam con la sabiduría de las formas sagradas y geometría sagrada.
Algunos de ustedes conocen a Miriam de los tiempos de la Grecia antigua. Algunos de ustedes sintieron su energía en la forma de la Diosa Atenea. Algunos de ustedes sintieron su energía en la sabiduría y tranquilidad de esta Diosa. Miriam no estuvo encarnada como un humano en esos tiempos pero ella entró mediante la forma de esta Diosa para compartir su conocimiento con los humanos. Ella influenció la cultura Griega para que extraordinaria sabiduría pudiera crecer y fluir en la vida diaria y consciencia de los humanos.
(Nota: la Diosa Griega Atenea se dijo que era la Diosa de la Sabiduría y era la patrona de las artes y ciencias. De acuerdo a la legenda ella respiraba conocimiento y sabiduría a los humanos a petición de su amigo Prometeo.)
Muchos de ustedes conocen la energía de Miriam de los tiempos de Yeshua. Muchos de ustedes la conocieron y aprendieron de ella. Miriam porta profundo conocimiento de la alquimia femenina. Ella porta profundo conocimiento sobre abrazar el flujo de la vida humana – desde las más hondas profundidades hasta las alturas más elevadas. Muchos de ustedes recuerdan su temeridad al enfrentar su propia vida. Muchos de ustedes recuerdan que ella decía, “No espero cambio en mi vida. No espero sabiduría o alcanzar la iluminación. Comprendo la vida. Me realizo. Y sé que el cambio, la sabiduría y la iluminación son míos.”
Y estas no fueron las únicas palabras. Miriam vivió su conocimiento y claridad con cada respiración. Ella fue una gran maestra en su tiempo…
Miriam nos habla:
Me permití a mí misma sumergirme en la oscuridad más profunda posible para los humanos. Me permití experimentar cómo la vida se retiraba de mi cuerpo y mi realidad. Similar a la marea baja, permití que mi cuerpo y mi realidad se desprotegieran y abrieran. Permití que fuera que ya a mi no me importara mi cuerpo, mi vida y yo misma.
Nací en los tiempos de Yeshua. Mi familia era una familia muy adinerada en el pueblo de Jerusalén. Éramos una familia Judía y mis padres eran muy devotos y querían criarme de acuerdo a su creencia. Me enviaron a un internado reservado para los hijos de las familias acomodadas. Siempre había sido muy individual y tenía mis propias ideas sobre cómo debería ser mi vida. Durante esos años en el colegio a menudo pasaba tiempo sola y tuve muchos recuerdos que regresaron a mí. Recuerdos de quién había sido antes, recuerdos de lo que había elegido para esa vida.
Dejé el colegio siendo una joven sin decirles a mis padres y viajé a Egipto totalmente sola. Sentía profundo adentro que mi lugar estaba ahí y que algo importante me esperaba. Después de que mis padres escucharon de mi fuga secreta organizaron una búsqueda. Debido a que mi familia era tan adinerada, podían solventar la ayuda de muchos mercaderes y comerciantes para que me buscaran en todas las diferentes regiones del país. Cuando escuché sobre esto acababa de llegar a la parte de Egipto llamada la Isla de File. Fue ahí que el primer templo de Isis había sido fundado. Sentí una certeza interior de que encontraría mi llamado ahí. Así que hablé con los sacerdotes y las sacerdotisas de Isis y solicité ingreso. Sabía que la búsqueda de mis padres no me alcanzaría ahí una vez que me convirtiera en un miembro del templo.
Después de unos exámenes y ejercicios que tenía que llevar a cabo, me admitieron en el templo. El templo tenía dos partes diferentes. La parte externa era donde las sanaciones tenían lugar, donde se impartían las conferencias y se daban clases. Esa parte estaba abierta a los visitantes también. Sin embargo, fui aceptada a la parte interna del templo. Existen muchas leyendas y mitos sobre esta parte interna del Templo de Isis – y todas son falsas.
Las cosas que se enseñaban y exploraban en la parte interna del Templo de Isis fueron protegidas cuidadosamente y mantenidas en secreto. Hasta ahora ninguno de los investigadores que estudian a Isis se ha dado cuenta de la verdadera naturaleza de nuestras exploraciones y el tipo de energía que realmente trajimos a la tierra. El momento no era el adecuado. La escuela de Isis preparó esas energías que están entrando hoy. Hoy la energía femenina despierta puede entrar tan fácilmente porque muchos, muchos humanos trabajaron en ello secretamente. Algunos de ustedes están aquí. Algunos de ustedes sienten la conexión a Egipto, la conexión a la energía de Isis.
Entonces completé mi instrucción en el Templo de Isis. Aprendí mucho sobre la energía femenina y sobre la vida humana. A la misma vez que Yeshua comenzó a sacar su trabajo al mundo, yo estaba en mi camino a llevarle la sabiduría de la energía femenina.
En esos tiempos casi ningún humano mantenía un equilibrio interior. Entonces compartí mi equilibrio con Yeshua. Mi mayor regalo a Yeshua fue dejarme caer en las profundidades de la energía femenina. Estaba consciente que hacerlo era una parte importante de mi trabajo. Sumergirme en las profundidades sin temor.
Entonces de camino desde Egipto a Israel me permití todas las experiencias humanas necesarias para verdaderamente conocer las profundidades – la oscuridad de la energía femenina. Fui verdaderamente valiente y muy fuerte. Y me permití sumergirme en las profundidades con toda la conciencia y el conocimiento que tenía. Y experimenté la noche de la energía femenina. Experimenté la violencia, experimenté el abuso, experimenté perder lo que tenía. Pero no lo experimenté como una víctima, como lo vieron otros humanos. No lo experimenté con el velo del temor y drama a través del cual otros humanos me veían. Pasé por ello como una experiencia. Yo era la observadora de esa experiencia. Estaba erguida y sonriendo; estaba al margen de lo que había experimentado.
Me convertí en un ejemplo; me convertí en un faro de luz para todos aquellos que habían experimentado esa profundidad en su propia vida y que todavía la están experimentando. Me convertí en un ejemplo para aquellos que atravesaban sus experiencias intrépidamente. Me convertí en un ejemplo para Yeshua. Los registros escritos no son ciertos. Yeshua me conoció y vio el estado de mi cuerpo y mi vida. Y Yeshua me miró y sintió profundo dolor por ello. Y en ese momento abrí mis ojos y le sonreí.
“¿Por qué lloras?” le pregunté.
“Porque sientes tanto dolor y tuviste que experimentar tanto sufrimiento” respondió.
“No siento dolor. Mira con más atención”, dije. Y a través de la capa de mi experiencia, a través de la capa de mi cuerpo Yeshua vio mi alma, mi claridad y sabiduría. Y se dio cuenta de que ninguna experiencia – sin importar cuán profunda pueda ser – nunca puede tocar el alma de un humano. Se dio cuenta que dentro de cada cuerpo enfermo, dentro de cada muy dolosa historia un alma sabia está escondida, creando la experiencia. Se dio cuenta de que él podía tocar a esta sabia alma dentro de cada humano y podía permitirle a ella dar un paso adelante.
Le ayudé a comprender el verdadero significado de la sanación. Entonces Yeshua experimentó por medio de mi ejemplo como la claridad del alma puede regresar, como todo lo demás tiene que marcharse cuando el alma toma su lugar de nuevo. Yeshua aprendió esa alquimia a través de mí. No fue Yeshua quien me sanó; fue mi alma que estaba regresando. Fue mi recibimiento de lo que realmente poseía lo que me sanó.
Yeshua no fue un sanador, ni tampoco realizaba ningún milagro. Él permitía el regreso de la verdad del humano. Él les dijo a los cojos: “Puedes caminar, simplemente se te ha olvidado.” Les dijo a los enfermos: “Eres saludable, simplemente se te ha olvidado.” Y permitió que esta verdad más profunda dentro de cada humano diera un paso adelante.
Y cuán apropiado es compartir esta perspectiva, esta parte de mi historia con ustedes hoy. Cuán apropiado compartir esta perspectiva con ustedes que están preparados para permitir que una verdad mayor dentro de ustedes regrese. Cuán apropiado compartir con ustedes que ni la miseria ni el sufrimiento ni la lucha puede traerles lo que ya ustedes poseen. Cuán apropiado compartir con ustedes que simplemente se les había olvidado lo que siempre ha estado ahí.
Sofía siempre ha estado ahí también. La sabiduría de la recién despierta energía femenina siempre ha estado ahí. Pero ahora en este tiempo ustedes pueden recordar. Ahora en este tiempo ustedes pueden reconectarse con ella. Ahora en este tiempo pueden permitirle a ella regresar a ustedes. Ahora ustedes pueden recibir lo que ya es suyo.
***
Entonces continuamos con la energía de nuestra reunión hoy; continuamos con el paso compartido de hoy que tiene lugar en tantos niveles diferentes. Tiene lugar mientras están leyendo, mientras están escuchando. Tiene lugar dentro de ustedes. Muchos de ustedes todavía piden la “solución”, la “respuesta” a sus preguntas. Y nosotros no se las proporcionaremos. Sus preguntas provienen del olvido. Nosotros ayudamos a su despertar. Ayudamos a su remembranza. Ayudamos a la llegada de Sofía. Ayudamos a la llegada de la nueva energía que llamamos la energía de la remembranza.
Los acompañamos a todos y a cada uno de ustedes en su camino a recordar y ser conscientes de nuevo. A muchos de ustedes les hace falta el drama o pesadez que está careciendo en nuestras enseñanzas. Pero la sabiduría de la energía femenina es el gozo, la expresión y la facilidad. Sólo hace poco hablamos de estas tres cualidades a un grupo de humanos y los invitamos a ellos a recordar estas cualidades y a tomar posesión de ellas de nuevo. Los invitamos a todos ustedes a escuchar estas grabaciones y recibir estas cualidades de nuevo en su vida.
(Nota: El Nuevo Taller de Nacimiento in Wiesbaden del 30 de marzo al 1 de abril, 2007. Las grabaciones de las canalizaciones del taller estarán disponibles dentro de poco para los que no asistieron.)
Elegimos entrar aquí, a esta área especial en el centro de Europa. Lea a menudo se ha preguntado por qué su camino la ha llevado a una región de la que ella no había sabido antes. La guiamos. La guiamos al centro de esta región que olvidó como ninguna otra región la sabiduría de la energía femenina – y que hoy decidió como ninguna otra región recordar de nuevo.
María, Isis y Miriam acompañan a esta área en el camino del despertar. Apenas hemos empezado. Tanto se encuentra en la etapa de preparación, de remembranza. En esta parte del mundo experimentarán un florecimiento de la energía femenina como en ningún otro lugar. Europa guiará este desarrollo. Ideas y conceptos recién equilibrados evolucionarán y se harán visibles en Europa y luego para que el mundo entero los vea.
Ustedes son parte de este despertar. Son parte de este desarrollo y los honramos por haber elegido recibir esa parte de ustedes otra vez. Por sentir esa parte de ustedes otra vez. En los meses por venir vamos a trabajar con cada uno de ustedes para que reconozcan las partes de ustedes que nosotros llamamos “huérfanos”. Los vamos a apoyar para recordar y percibir dónde reside la energía femenina dentro de ustedes.
La energía masculina ha estado sola lo suficiente; la energía masculina ha luchado duro durante lo suficiente y ha dado todo lo que él tiene para dar. Ahora es hora de la energía femenina tome su lugar de nuevo. Es hora de que ella tome su lugar de nuevo dentro de ustedes, dentro de Europa y el mundo.
Los amamos y sostenemos y acompañamos en su camino.
Entonces empezamos juntos…
Traducido al español por Maribel González –
\n marigo28@yahoo.com
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© 2008, Lea Hamann, Königstein im Taunus
Se puede distribuir este texto libremente de modo no-lucrativo. Por favor incluir la información en su totalidad, incluyendo estas notas al pie de página.
Acerca de canalizar:
Canalizar es sobre recibir energía. Es una invitación para usted, querido lector, de abrirse para más de usted mismo y ser más consciente. A medida que lee este texto es muy bienvenido a decidir por usted mismo lo que se siente bien para usted y lo que no lo hace. No existe tal cosa como una verdad absoluta que sea válida para todos. Existen muchas verdades y puede elegir la que resuene con usted hoy. En su sendero de despertar espiritual esto puede ciertamente cambiar. Sofía hace llegar su amor y apoyo si desea recibirlo, justo donde usted se encuentra en este momento – usted no tiene que hacer cosa alguna a cambio.
Acerca de Sofía:
Sofía es una energía femenina que apoya el despertar y evolución de la humanidad con su comprensión y sabiduría. Sus mensajes son simples y profundos. Lea Hamann ha estado trabajando durante algún tiempo en su vida personal y profesional con la energía de Sofía. En el 2007 Lea empezó a canalizar a Sofía públicamente. Sofía nos ha acompañado desde entonces en canalizaciones mensuales llamadas la Sofía-Serie. Ella nos ayuda a redescubrir la energía femenina en nuestra alma.
Femenino no necesariamente significa ser mujer. Tanto hombres como mujeres tienen una parte femenina de su alma. Este principio femenino nos ayuda a recibir abundancia, a desarrollar nuestras creaciones y a vivir nuestra vida en profunda confianza. En el mundo de hoy la mayoría de los humanos tienen una tendencia a estar desequilibrados ya que ellos dependen mucho más en su energía masculina. Sofía ha enfatizado muchas veces cuán importante es estar conectado a la energía femenina para disfrutar de una vida amorosa y equilibrada.
Las canalizaciones mensuales de la Sofía-Serie están disponibles gratis en al página web www.eelea.de Se le invita a dejarse tocar por el amor de Sofía.
Acerca de Lea Hamann:
Lea Hamann nació en 1982, trabaja como una maestra y guía compasiva a los humanos en su sendero de despertar espiritual. Ella enseña la respiración consciente y la re-conexión a la energía femenina a través de sesiones privadas y talleres. La sabiduría de Sofía es una parte inseparable del trabajo de Lea. El amor de Sofía está presente siempre en sus sesiones y talleres. Lea Hamann vive junto con su pareja Matthias Kreis en Königstein im Taunus, Alemania.
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Lea Hamann puede contactarse para mayor información sobre su trabajo. Tel. +49 – (0) 6174 – 256 773 ó Email:
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