El Regreso de la Diosa y la Nueva Energía Femenina

María canaliza sus mensajes a través de Val M. Castillo. Próxima canalización:

Domingo 7 de febrero a las 12 del día en Sexto Sol Casa de la Montaña

Te invitamos a ser guiado por la Energía de La Madre en Meditación. Jueves de 8:30 a 9:30 pm. en Sexto Sol México. Será una meditacion guiada por canalización, entraremos en contacto con María para ser llevados al encuentro de nosotros mismos.

Meditar: Descubrir el amor mas grande y más profundo, descubrir la luz más hermosa en medio de lo oscuro, encontrarte tan cerca de ti, escuchar la voz serena de tu ser y saber con profunda certeza que tú eres Amor Puro.

Meditación: en Sexto Sol México: Fecha por definirse.

 

Informes: 5601 5092

Acerca de María:
”Mi misión con ustedes es llevar la palabra de la Madre, pero también generar en sus almas la inquietud amorosa de despertar. Quiero que las almas vibren para sentir el impulso de llenarse de gozo en esta tierra y vivir. Muchos de mis hermanitos están sedientos de regresar a la madre. ¿Quién es Ella? ¿Por qué es tan grande?

Mi Madre, la amorosa Esencia, Presencia Universal, emana de su útero a cada uno de sus hijos. Y así cada uno de mis hermanitos regresan ahora en inquietud hacia la Madre.

Mi misión con ustedes es hacerlos vibrar. Mi misión con ustedes es llenarlos de un gozo profundo cuando miren hacia adentro y se vean totalmente sostenidos y nutridos por Ella, por mí que somos Una. Yo seguiré jugando a las escondidas contigo porque de esa manera me buscas y ese será mi juego, pero jamás podemos separarnos porque también somos Uno. Todas aquellas personas que se acerquen serán bendecidos con todas las señales justas, visibles para seguir en este camino que es el camino de despertar, porque eso es lo que yo quiero para ustedes mis niños, que despierten poco a poco, con calma.

Ella es en tu corazón porque en tu corazón radica todo el universo. Los misterios del afuera, están ahí dentro. Ella es en ti tan creadora como eres tú. Soy María enviada de la Paz.”

Desde los ojos y el corazón de Val:
Mi historia comenzó cuando era niña. Yo sentía  y hablaba con una hermosa Luz, y mi inocencia me permitía escuchar sin juicio y jugar como juega un niño con su amigo imaginario, sin que me importara si era o no imaginaria mi amiga. Crecí llamando a mi Luz "hermanita" y recuerdo mi niñez y adolescencia llena de encuentros con esa Luz, que muchas veces hacía de confidente y consuelo.
A los 18 años  me reveló su nombre y tuve momentos en los que  dude de mi misma. Sin embargo, Ella siempre me ha dado señales de su presencia, dejándome cada vez más llena de su amor, sabiduría y luz. Ahora la llamo Madre, Mamá, y puedo sentir que Su hermosa Presencia como Energía Femenina se revela como Madre, Hija y en unidad conmigo y con cada Ser.
Con el paso del tiempo he aprendido que una mente adulta llena de juicios y miedos, es una mente que sufre y no se permite confiar. Para escuchar la guía de la Luz debemos aprender a ir a lo más profundo de nosotros mismos, escuchar verdaderamente el corazón, con inocencia, en silencio, el silencio de la mente.
Los mensajes de la Madre Divina dejan a la mente en Calma, y nos llevan profundamente y con una dulzura inigualable hacia el corazón.
Supe que tenía por misión llevar a otros el mensaje de Luz de la Madre Divina cuando comencé a experimentar la expansión de mi conciencia de Amor. Sus mensajes me han transformado la vida y han guiado a otros en sus caminos.
Antes de conocer a Raul ella me reveló la misión de promover su mensaje de Paz y Despertar hacia la humanidad, y me anunció que llegaría el momento y el lugar indicado. Y ese momento llego cuando Raul abrió su corazón, su Santuario y su deseo profundo de Tener el Mensaje Canalizado en Español de La Madre. Conocer a Raul es ver esas señales y saber que todo esta listo.
Sabemos que otros corazones y otras puertas se abrirán pues estamos listos para elevar nuestra conciencia.
Gracias.
En Amor y Luz
Val M. Castillo

Desde los ojos y el corazón de Raúl:
Te comparto esta nueva aventura. Cuando construí mi centro de Retiros oré y lo ofrecí a la Madre. Le expresé mi deseo de que Sexto Sol sea un canal para su amor y le pedí que me mandara un Ser del Mundo Espiritual que pudiera ser canalizado en español y dar un mensaje útil en éste momento a México y al mundo. El 16 de julio de este año conocí a Val. y me platicó que ella canaliza a tres diferentes aspectos de una misma entidad: Guadalupe, María y Tonantzin desde niña y que ahora quería enfocarse en este don para servir a la humanidad. Me di cuenta que nuestros sueños se habían atraído como un imán. Me ofreció canalizar para mí en ese momento. Yo había presenciado muchas canalizaciones anteriormente y estaba familiarizado con ese proceso. Estaba yo claro de que cada experiencia es diferente y me sentía lleno de entusiasmo y lleno de preguntas. Val. invitó a 2 personas mas a entrar en la habitación, entró en trance y Guadalupe se presentó y nos dio un hermosísimo y corto mensaje y después nos dijo que si nos queríamos acercar a ella que lo hiciéramos. Uno por uno nos fuimos acercando. Cuando yo pasé me tomó de las manos y me dijo que qué se me ofrecía y le expresé que estaba preocupado por algunos problemas familiares y ella me llenó de confianza y me dijo algunas palabras que guardo para mi. Después me volvió a preguntar que qué más se me ofrecía y yo le dije: me pongo a tu servicio, yo deseo una canalización en español en Sexto Sol. Me dijo: “te estábamos esperando, recibirás las señales.” No tuve más que decir, ni más que preguntar. Las preguntas ya no eran importantes estando ante su presencia. El 7 de agosto llegó la señal. Val. me dijo que la Madre le había comunicado que convocáramos a las personas porque quería darnos un mensaje y nos dio el tema: Almas Blancas. El origen de la creación de tu Alma. Hicimos la convocatoria y el 23 de agosto 74 personas recibimos su mensaje en Sexto Sol Casa de la Montaña.

Val. y yo hemos decidido juntar nuestros sueños y hacer una sinergia de nuestras misiones y servir a los propósitos de la Madre. Me siento profundamente honrado de que la Madre haya aceptado mi invitación. El mensaje que María nos regaló fue un mensaje directo al corazón que nos llenó de su dulzura.

Tendremos algunos eventos de cooperación voluntaria para que muchas personas puedan acercarse y recibir sus bendiciones, y también tendremos otros eventos donde estableceremos una cuota. Hemos decidido hacer labores de servicio y necesitamos generar recursos. También queremos subir las canalizaciones al Internet, en fin, tenemos muchos planes y ganas. Agradecemos toda la ayuda que puedan darnos.

Espero que más personas se sumen a la intención de colaborar para el Regreso de la Diosa y la Nueva Energía Femenina. Creemos que el equilibrio de la energía masculina y femenina traerá abundancia, creatividad, esperanza y un nuevo mundo de amor y consciencia.

Espero que podamos seguir compartiendo los regalos tan hermosos que nos están llegando. Te mando un abrazo con mi cariño y te comparto el mensaje de María que recibimos el domingo 23.
Raúl

Canalizaciones

Mensaje de María. Canalizado el 23 de Agosto del 2009.
Almas Blancas. El Origen de la Creación de tu Alma

Bendecidos son todos aquellos que se acercan. En el alto y bendito nombre de mi madre celestial te saludo. Mi nombre lo conoces, lo pronuncias, lo has pronunciado y lo pronunciar ás. Mi nombre es el tuyo y cuando tú pronuncias tu nombre, me llamas, y estoy ahí porque ya no hay diferencia, estoy en ti y tú en mí. Tu nombre resuena haciendo que se encienda una luz profunda que alumbra tu camino. Una luz profunda que se enciende dentro de ti. Tu nombre que es el mío, es el nombre del Uno que es el Todo, del Todo que eres tú. Porque tú, mi niño, eres Todo. Me gusta cuando ríes, porque algo en tu cabeza no entiende cómo siendo todo, sientes que necesitas todo.
¿Por qué, Madre, si soy todo, te necesito tanto y necesito todo?
Mi niño, mi hermosa niña, todo lo eres. Tu necesidad es la voz de tu corazón pidiendo verte a ti mismo. Por eso, cuando buscas afuera, buscas que se sacien tus necesidades en otros, solo te sientes más necesitado. Mi niño, mi niña, tú me estás buscando a mí y yo, no estoy fuera de ti, soy tu nombre. Tú eres yo y yo soy tú. Me llenas de ternura cuando lloras y cada una de tus lágrimas te dice ríndete, y yo vengo a decirte a ti que te rindas. No te pido, deja todo. Yo vengo a decirte que aceptes todo, que permitas todo. Todo lo que verdaderamente quiero darte, porque yo soy tú  y éste es un mensaje de unidad para ti y para mí. Para ti y yo, que somos uno. Ríndete, para que puedas ver que todo lo tienes, en el instante mismo en que lo tienes. No lo tuviste, ni lo tendrás. Lo tienes. En el instante mismo en el que lo tienes. No te pido que sueltes todo, te pido que te sueltes al Todo, que el Todo quiere sostenerte, que el Uno está abrazándote. Me asombro de ti con cada acto que tienes. Me asombro de mí cuando veo en ti tu necesidad de descubrirlo todo, porque ese es el juego. Tú quieres encontrar respuestas, tú quieres descubrir, y yo me pongo tan profundamente dentro de ti, que tú piensas que no puedes verme, cuando estoy aquí. Y sólo tienes que decir sí y todos los milagros ocurren. Cuando tú dices sí, estás aceptando, y lo que aceptas es tu nombre, es a ti mismo. No te has dado cuenta, hermanito, que lo que en verdad te hace sufrir es que no te aceptas, es que te culpas, es que te tienes miedo, es que te desconoces, y es que crees que todo eso te pasa, porque tú no eres dueño de ti mismo, pero mi mensaje hoy es que no hay dueños. Tu vida es tuya y yo soy tuya, y ya no tienes que caminar senderos largos de tortura para al final seguirte preguntando quién eres y seguir respondiendo que no sabes. Ahora en el momento mismo en que te preguntas quién eres, la respuesta es, yo soy Todo. Y el Todo que yo soy no necesita nada. Estás aquí para descubrir que tienes una alma blanca, que en realidad todo lo demás que ven tus ojos es el sueño que sueñas y que a veces es una pesadilla, pero en esas pesadillas en las que no sabes que es una pesadilla, que es un sueño y no despiertas. Eres un alma blanca. Eres un ser de luz. Eres el deseo profundo de una madre cósmica, de tener un hijo. Eres el deseo profundo del Todo, padre y madre, no puedes ser otra cosa. Eres un alma blanca. Mientras sigas viendo apariencias, mientras sigas necesitando, entonces no te ves a ti mismo, a ti misma. Tu origen es la luz, el amor puro, el amor más profundo, el amor más allá. Tu eres ese amor y no hace falta que lo busques, sino que lo encuentres en ti mismo. Y ahora que tu corazón está lleno de inquietud por reconocerse como un alma blanca, o reconocer su origen divino, por saberse en unidad con padre y madre, tu corazón siente un impulso, una necesidad profunda que se extiende a todo tu cuerpo, una necesidad profunda de salir o de entrar y descubrir y encontrar, como el hermoso niño que eres, la humanidad, cada uno de ustedes, cada ser que habita esta tierra siente ahora el mismo impulso. Una necesidad que pulsa fuerte en sus corazones y se extiende poderosamente a tu cuerpo, y obliga a tu mente a buscar, es el momento de encontrar, es el momento de encontrarte.
Madre ¿porque aunque siento todo eso no me encuentro?
Hijo, porque aunque deseo, darte a luz ahora, porque aunque deseo que te veas en mi y ver tus ojos, y verme en ti, necesitas entregarte. Seguirás sintiendo las contracciones en tu vida. Seguirás sintiendo el impulso fuerte en tu corazón, diciendo ya es hora, ya es momento. Estoy listo para verme. Así que yo ahora te pido que confíes, yo ahora te pido que ante estas contracciones que son el impulso de ti y de mi por vernos en uno solo, tu solo confíes y sigas, sigas viéndote, sigas contemplándote, sigas escuchándote, sigas viviendo, sigas aquí, sigas en ti, sigas en mí y en ti que es lo mismo, porque las contracciones solamente son el impulso que está tomando tu ser para poder darte a luz. Y ese día va a llegar. Ese instante en donde no tengas duda, ese instante en donde creerás en el amor puro que tú eres. Muchos de mis niños creen que el mundo se termina. Yo hoy te digo que la creación hermosa del todo que es todo, y que eres tú y es tu tierra, es infinita en vida y en amor. Ya no veas destruido todo. Nada puede destruirse. Ni tu economía, ni tu familia, ni tu hogar, ni tus pertenencias, ni tu cuerpo. Todo solamente se está transformando. Todo solamente te está diciendo: mira, observa, contempla lo que está aquí, en realidad, es el amor puro de millones de almas blancas que serán dadas a luz. Hermanito, hermanita, transitamos por este mundo, por ésta tierra, dormidos. Es el momento de despertar. Cuando despiertas, nada está destruido, ni acabado. Cuando despiertas, nada está perdido. Cuando despiertas, todo está ganado. Es tuyo y es todo. Cuando despiertas, no hay miedo, hay amor. Un amor profundo, un amor inmensamente profundo que te lleva a verte lleno de gozo y a saber con la certeza de tu corazón que todo es infinito y es eterno. Cuando despiertas, no estás enfermo. Cuando despiertas dejas de creer en el sueño y comienzas a creer en ti. En ti que eres profundamente hermosa, en ti que eres profundamente hermoso, en ti que eres infinitamente luminosa, que eres infinitamente luminoso. En ti que todo lo tienes. En ti, que no necesitas. En ti que juegas como un niño. En ti que ves cada señal en tu vida como un sueño. En ti que juegas este juego con otras almas. En ti que cada cosa que juzgas no la ves como buena o mala. En ti, que hasta las lágrimas saben a gozo. En ti que te permites sentir, porque para eso tienes un cuerpo. En ti porque ya no te ves separado de Dios.
Madre, ¿por qué quiero deshacerme del dolor? ¿Por qué no lo soporto? ¿Por qué quiero que me salves y me cures?
Porque ves el dolor como castigo. Mi niña, mi niño, cada cosa que pasa en tu vida es parte del sueño, es parte del juego que juegas con todos tus hermanos. Cuando tú te caes y raspas tu rodilla, yo te levanto y te curo, y te digo, sigue jugando, no te detengas, sólo es un juego. El dolor también es un juego. Un juego que a veces decides jugar, olvidándote que es un juego, pero luego con tu alma blanca, inocente, se te olvida y sigues jugando. No es importante sentir rencor, sueltas, te entregas, liberas y sigues jugando. Todo es eterno. Nada se puede ir de tus manos. Todo va y viene como tú has ido y venido a esta tierra, por muchas vidas. Nada tiene fin, todo es infinito. ¿Acaso no estás tan cuidado y sostenido por tu madre, que a pesar de cuantas veces te caes, siempre te levantas? ¿Cómo no levantarse si hay tanta diversión después de esto? ¿Por que me quiero quedar tirado, hermanito, hermanita, cuando si me levanto tengo tanto que jugar?
Madre, ¿por qué siento un dolor profundo cuando alguien se marcha?
Hija, tus ojos ven que se va, pero tu corazón sabe que se queda,  porque el amor es infinito, porque el amor no tiene límites. Porque el amor eres tú, y tú no te puedes ir de ti mismo.
Madre, ¿por qué siento rencor y odio, por qué no puedo perdonar? Porque juegas a enojarte y a sentir rencor para poder llegar al instante de éxtasis y gozo que solo un alma inocente y blanca puede sentir a través del perdón. Si te enojas un poco o mucho, sabes que voy a estar ahí en tu corazón diciéndote, ¿me perdonas? Y cuando dices sí, el gozo de tu corazón es tan grande, que descubres que odiar es un juego. El juego del niño haciendo el berrinche, para volver a sentirse en los brazos de su madre.
Madre, ¿Cuál es mi camino?
Tu camino es éste. Es el camino que te permite elegir amar porque la elección es tan visible que no puedes más que rendirte al amor. Tu camino es aquel en el que gozas, no donde te sacrificas. Tu camino es aquel en el que te sientes merecedor de todo, eres abundante. No donde te sientes pobre y humillado. No donde te arrastras y te incas y suplicas, sino donde te levantas, ves a tu alrededor, y todo lo que ves, son señales de la presencia divina en ti. Tu camino no es donde sientes una carga pesada que piensas que tienes que cargar para merecer algo. Tu camino es donde corres libre y te detienes y descansas y luego caminas y luego corres y no importa. Tu ritmo es tu ritmo, eres libre. Muchos seres de esta tierra ya están despiertos y otros tantos están profundamente dormidos, pero todos van a despertar. Tú estás despertando ahora, y la señal de cuando despiertas es esa ternura con la que empiezas a verte a ti mismo. Esa compasión con la que de pronto te miras, pronuncias tu nombre y en ese instante estás aceptando todo, y te das cuenta que todo es tan sencillo. Tan profundamente sencillo que no lo veías, y ahora lo comienzas a ver. Estás despertando. Si en este mismo instante cierras tus ojos para ver dentro, lo haces y simplemente pronuncias amorosamente tu nombre, como si estuvieras hablándole a un niño, a un bebé, pronuncias una y otra vez tu nombre, lo más profundamente, amorosamente y tierno que puedas. En este instante estás despertando y yo, a través de ti, te llamo. Yo, a través de ti, te llamo. Sientes el impulso en tu corazón, quieres decir sí, ahora di, ¡Sí! Como decirle a un pequeño acostado en su cuna, Sí. Sí, todo lo que quieras; Sí, todo el amor para ti; Sí, todas las bendiciones; Sí, todos los logros; Sí, todo el mundo para ti. Yo a través de ti te digo Sí, y tu Sí es mi Sí. Y si permaneces con tus ojos cerrados y dices Sí, tu corazón se despierta y ese latido que sientes dentro de ti, es el Todo latiendo. Es tu amada madre diciendo sí por cada latido que escuches. Cada latido es un Sí que se expande más y más. Sí, Yo Soy. Sí Yo Soy, Soy en Ti. Eres en Mí. Sí, Yo Soy. Si ahora abres tus ojos y puedes contemplarlo todo, te das cuenta que todo a tu alrededor te dice Sí, no existe nada que esté no dándote. Todo te está diciendo Sí: Sí eres, Sí existes, Nada afuera puede negarse. El Todo jamás se niega a sí mismo. Todo fuera de ti es una constante aceptación de ti. Te aceptas en todo. Todo te está diciendo sí: Sí te acepto; Si eres, porque tú eres yo, porque yo soy tú, porque tú eres en mí. Todo afuera te dice Sí. Míralo todo, todo está diciendo Sí, Sí eres. Cuando tu mente se niega a sí misma es cuando ves afuera la negación. Cuando tu mente dice no, es cuando tú ves afuera a alguien diciendo no. Cuando tú sientes que alguien te dice: “tú no eres”, es porque tu mismo crees que no eres, pero todo afuera te dice Sí. Y cuando ves que todo afuera te dice Sí, tu corazón se llena de un gozo tan grande porque el Sí es el amor profundo e inmenso que Dios Padre y Madre emanan constantemente en ti. El amor no se niega, el amor es una constante afirmación. Sí, ahora quiero decir Sí en tu corazón con tus propias palabras y decirte: hermanito, hermanita, que desees profundamente como el Todo te desea a ti y que tu deseo sea un Sí, pero yo se que tu más profundo deseo es despertar porque, ya te cansaste de estar dormido. Di Sí y despertarás.
Madre, mi deseo si es despertar pero también deseo cosas. ¿Soy mala por eso?  
Mi niño, ya se acabó el tiempo en el que te crees malo por el simple hecho de merecer. Mereces todo lo que me pidas. Tu deseo de despertar, también es el deseo de aceptar que todo lo tienes. Si deseas casa, auto, trabajo, ¿por qué habías de creer que no lo mereces si estás en esta tierra para jugar a tener todo eso? Pero no veas todo eso como el final de tus deseos. En cuanto lo tengas, volverás a sentir el profundo deseo de despertar. Sí, porque puedes desear y tener todo, pero el deseo de despertar es más profundo y más grande, porque es el deseo de tener un instante en el que no desees para poder quedar en paz.
Madre, ¿qué hago si me siento culpable? Niña, libera.
Mi niño, libera. Sentirse culpable, ¿Quién siente eso? Acaso no es más que un pensamiento, una idea. Si yo te viera cargando un costal de piedras en un camino rocoso y tú me dijeras, Madre, ¿por qué cargo? Yo te diría: ¿por qué no sueltas? Suelta ese costal y verás que dejará de pesar y comenzarás a caminar más libre. Yo no te diría, hijo, te ayudaré con ese costal, pásame una parte, o le voy a dar una parte a este hermano que camina contigo. ¿Por qué quieres compartir tu costal? Solo suelta. Si tú te ves a ti mismo caminando con un costal, solo suelta, Te darás cuenta que a veces extrañas el costal, a veces no sabes caminar sin tanto peso. Sientes que eres tan ligero que te vas a caer y entonces regresas corriendo por tu costal y dices creo que era mejor así. Aprende a convivir con la ligereza de un cuerpo que no carga, de una mente que no sentencia, de una mente que no culpa.
Madre, ¿pero será que yo vine a este mundo a pagar algo?
¿Quién debe? Un alma pura y blanca no puede deber nada. Otra vez es tu mente, mi niño.  No hay pagos, solo el juego en donde todo va y viene, en donde todos son ciclos, en donde todo es como el mar que se entrega en las olas y se retrae a sí mismo. Todo va y viene, no es pago, es entrega. Todo va y viene, te entregas y te retraes. Eres una ola que va y viene, pero jamás dejas de ser el mar, ni tienes que quedarte en el ir y en el venir. Solo vas y vienes. Despertar también es darte cuenta de que todo va y viene. Hermano, hermanita, mi deseo profundo en tu corazón es que despiertes, nuestra madre, está teniendo estas contracciones para darte a luz. Solo tienes que decir Sí.
Madre, ¿por qué me siento tan conmovido? Porque estás despertando. Y ¿Por qué me siento tan incómodo? Porque estás despertando. Recibe así la bendición. Recibe así el despertar. Recibe así este mensaje en tu corazón en unidad con tu mente, en unidad con el todo, sostenido por la madre divina, quien late en tu corazón todo el tiempo. Mi nombre es María, Mi nombre es Tu nombre.

Mensaje de Guadalupe. Canalizado  en 2007
"Yo soy el amor y la luz que guía, soy el latido en tu corazón y la sonrisa. Yo soy la pregunta y la respuesta. Yo soy todas las razones y todos los motivos. Yo soy.
Soy el origen, Soy La Madre Divina. Soy el Pilar de la creación y el sostén de la Vida. Soy la caricia y el abrazo, soy el alimento, la tierra, el vientre que engendra. Yo soy.
Yo soy tu corazón ardiendo y la fuerza que da vida. Yo soy la armonía y la belleza. Yo soy el silencio que contiene todas las repuestas. Piensa en Ti y estarás pensando en Mi y en mi belleza, la belleza con la que has sido creado, la luz con la que te sostienes, el amor que te baña, te rodea y es la fuente que emana vida desde tu corazón.
Piensa en Ti como si pensaras en Mi y tu vida será sanada. Yo en tu mente recreo todos tus pensamientos, le doy Luz a tu creación, piensa que Yo soy la que pienso. Habla siempre con las palabras del amor y mis palabras serán las tuyas y tus palabras siempre son las mías. Yo soy Tu y Tu eres Yo."

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